El sábado pasado fuimos a Microteatro por dinero, ese maravilloso espacio en el número 9 de la calle de Loreto y Chicote (en lo que fue un antiguo burdel en plena zona de Ballesta, ahora rebautizada como triBall), que esconde bajo su apariencia de bar cinco microsalas de teatro en el sótano. No es la primera vez que hemos ido ni será la última y hoy os voy a contar porque vamos siempre que podemos y repetimos…
Primera.- Porque me parece una idea estupenda y que ha sido llevada a cabo de manera inteligente.
Me gusta porque promueve el teatro independiente y lo acerca al público hasta el punto de que le permite ver una obra entre copa y copa o, incluso, con copa en mano al precio de 4 euros por espectáculo. Me gusta que sea en salas tan, tan pequeñas, donde sientes tan próxima la actuación y donde puedes incluso ser el único espectador. Y me gusta que cambie de cartelera cada mes, con una propuesta temática a la que deben ceñirse todas la sobras.
Segunda.- Porque incorpora al público familiar. Al igual que otros espacios que nos encantan, como los Cines Verdi o el Café Kino, los promotores de Microteatro se han “acordado” de los niños y de sus padres, a los que también les gusta disfrutar del teatro independiente y participar, en la medida de nuestras posibilidades, en lo que se está moviendo en Madrid… Y, así, las mañanas de sábados y domingos están destinadas al Microteatro Infantil, con cuatro propuestas para diferentes edades que se van desarrollando de forma simultánea.
Tercera.- Porque te lo pone todo muy fácil si vas con niños.
No hay que reservar: simplemente ir y ver cuál es la siguiente obra que se adapta a la edad de tu pequeño. - Es barato: las entradas cuestan tres euros por obra.
- En las mesas del bar hay folios y lápices de colores para que los niños pinten y, de hecho, una de las paredes muestra algunos de los dibujos. (Emma se encargó personalmente de que colgaran el suyo y el de su primo).
- Puedes llevarte la comida y dársela allí a los pequeños antes o después de la función.
- Hay espacios para los carritos.
- Y, aunque siempre alberga propuestas muy interesantes, si te equivocas con la elección, las obras sólo duran quince minutos. De hecho, de las dos que vimos el sábado, una claramente era para niños más pequeños (“La fiesta de los pájaros”, recomendada para bebés desde 6 meses a niños de 4 años), mientras que con la otra (“Las niñas invisibles”, a partir de 3 años), acertamos más y, además, ¡estábamos solas en la sala!
Cuarta.- Porque es un bar… Así que puedes desayunar o tomarte una caña, en función de horario y necesidades, antes, durante o después de la actuación.
Y quinta.- Por el barrio donde está. Por donde me gusta pasear y descubrir nuevas tiendas, cafés o bares. De hecho, justo al lado de Microteatro está Pepa Loves, donde es imposible ir sin llevarte nada…


![Cartel QUE LOCURA LA BASURA[1]-1](http://masalladelparque.com/wp-content/uploads/2011/12/Cartel-QUE-LOCURA-LA-BASURA1-11-211x300.jpg)